Tengo TANTAS cosas para contarles
que no sé cómo voy a hacer. ¿Se acuerdan que me hice un tratamiento especial en
las uñas? Bueno, parece que no hice las cosas como debía y tuve algunos
problemitas. Finalmente tuve que usar unos guantes especiales de forma
permanente durante casi un mes. Me quejaría, pero la verdad se me veían
fabulosos. Me sentí como la mujer que Michael Jackson nunca fue (Janet, te
queremos). En fin, ya recuperada, me siento a escribirles.
Primero que nada, les quiero
comentar que estamos filmando el video de “Anatomía de la melancolía” con
Federico Tarántola como director. Ya tuvimos dos jornadas de rodaje intensas. Y
con intensas me refiero a lo que fumamos. Fede es un hombre encantador,
sumamente extraño, como me gustan a mí. Nos conocimos el primer día que
filmamos, yo me ocupé de hacerle el maquillaje a Peter y de asistir la
filmación en la casa de Sofy (sí, Aymé volvió a ser Sofy, aunque en Facebook la
van a encontrar como Ranxia Rabieta, aviso por si alguno la perdió de vista
para que la vuelva a encontrar). No les quiero contar mucho del video para no
quemarlo, pero las imágenes de promoción hablan por sí mismas, si no miren:


Ese día terminamos destruidos, casi
no podía caminar en línea recta y menos con los tacos, así que Fede se ofreció
a llevarme en taxi. Al otro día me desperté con él en mi cama. Él tiene sus
chicas, así que a mí no me preocupa, pero la verdad la pasé de diez.
Aprovechamos para hacer unas imágenes para su próxima película con la cámara,
aunque no sé qué quedará (los que conozcan su obra me van a
entender). La segunda jornada de rodaje fue con Aramí, más fuega que nunca.
Desde el momento en que la conocí supe que a esa chica le gustaba la atención
de los hombres. Es de las mías. Otra vez asistí con el maquillaje y esta vez
filmamos en lo de Peter. Fede quiso volverse conmigo de nuevo, pero yo tenía
una cita, así que ahí quedamos. Veremos qué pasa cuando nos volvamos a ver, que
no va a ser dentro de mucho porque va a estar filmando el recital de la Arenga el sábado 29. En el
flyer pueden ver el maquillaje que le hice a Peter para recrear la tapa de
Aladdin Sane de Bowie:

Ya casi lo puedo hacer con los ojos
cerrados ese rayo, si era lo que me hacía siempre en la cara para los shows que
hacía en El Dorado. Me lo he hecho hasta arriba del colectivo, Peter y Pablo
Costa son mis testigos.
La fecha de la Arenga se viene con toda y
tengo una sorpresa para ustedes: ¡voy a hacer una aparición! Eso es todo lo que
necesitan saber. Los ensayos vienen intensos también. La semana pasada se reunieron Peter, Fok y Novella para pasar las canciones en las versiones nuevas de
Stigma, que es lo que vamos a estrenar el sábado. Van a poder escuchar “Odio el
sol”, “Yo sin vos”, “Anatomía de la melancolía”, “Quiero ser una chica”, “No
soy tu novio” y los clásicos de ayer y de siempre: “Qué idea”, “Vos, tu novio y
yo”, “Una noche para el amor” y algunas sorpresas más. “Anatomía de la
melancolía” es, de momento, mi canción favorita de la vida. Junto con “Odio el
sol”. No se olviden que soy vampira después de todo.
Esta semana empezamos a ensayar con
los bailarines. El lunes nos reunimos Peter y Emiliano en lo de Hernán para
pasar las coreografías y montar algunas sorpresas. También estuvo Vicente, que
nos hizo unas pizzas trasandinas riquísimas. Algunas cosas se van a conservar
bastante similar a lo que ya vienen haciendo los chicos, pero otras van a
cambiar. El mejor momento de la noche fue cuando pasaron “Quiero ser una chica”,
que viene acompañada de una coreografía MUY mujer. A Hernán le cuesta un poco
salirse de su masculinidad (digamos) y Emi puso el grito en el cielo, y yo lo
acompañé. ¿Acaso está mal ser mujer? Yo no podía parar de pensar en el
principio de “What it feels like for a girl” de Madonna, que samplea un díalogo
de Charlotte Gainsbourg en la película El
jardín de cemento: “Las chicas pueden usar jeans, camisas y botas porque
está bien ser un chico. Pero para un chico verse como una mujer es degradante,
porque vos pensás que ser una chica es degradante. Pero secretamente, te
encantaría saber cómo es, ¿no? Lo que siente una chica”. La discusión terminó
con Peter, Emi y yo gritando al unísono: ¡Ser mujer está bien!