lunes, 17 de octubre de 2011

Lo que siente la mujer


Estoy más que contenta con las repercusiones que tuvo mi último post. Para mí es muy importante recibir tanta calidez después de abrir mi corazón de esa manera, así que desde ya les agradezco a todos por su apoyo y amor.
Acá pueden ver el cuchillo que le presté a
Peter para la presentación de Está
en la sangre
El post de hoy va a ser medio como uno de esos programas de resúmenes televisivos, porque en la última semana pasaron un montón de cosas y recién ahora me puedo sentar a contarles. El sábado pasado (no éste, el anterior, el 8) fue la presentación de Está en la sangre, el primer libro de poemas de Peter, que salió por Tocadesata, la hermosa editorial de Germán Weissi, Laura Mazzini y Paola Ferrari. Ese libro yo lo conozco por dentro. Me acuerdo todavía de la época en que se gestó, alrededor del 2007, cuando Peter leyó por primera vez sobre Richard Trenton Chase. Yo estaba en Barcelona y empecé a mandarle recortes que encontraba por internet. Así estuvimos hasta que a mediados del 2008 me mostró la primera versión del poemario. Mi reacción fue como la de Ana Becciú cuando leyó La condesa sangrienta de Alejandra Pizarnik: cerré todas las puertas y ventanas con llaves. Lamentablemente no pude ir a la presentación; estaba toda lista cuando me empecé a sentir mal y me tuve que quedar en casa. De todas formas, encontré mi manera de participar en el evento. A eso de las 4 de la tarde de ese sábado, me llegó un mensaje de Peter histórico: “¿Tenés un cuchillo que de miedo? Yo tengo solamente un tramontina”. Me morí de la risa. Antes de ir para Brandon, pasó por casa y le presté el cuchillo que uso para cocinar, que esa noche sirvió para fines un tanto más oscuros que de costumbre.
El martes pasado hubo una nueva reunión de bailarines y esta vez ya tocó empezar a practicar coreografías. Me da gracia el número que se produce cada vez que se ponen a bailar juntos Hernán, Emi y Peter. Hernán es bailarín y quiere hacer todo un despliegue de baile increíble (que lo es, porque baila tan, pero tan bien). Al mismo tiempo, Emi es actor y se preocupa menos por los pasos y más por la onda y por la historia que se está contando. Por último, Peter tiene que bailar y, a la vez, cantar. Al final lograron ponerse de acuerdo y salieron unos pasos increíbles que yo ya me aprendí, ya me van a ver revoleando la peluca entre el público. Después de tanto trabajar nos comimos unas empanadas y me contaron sobre cómo salió la presentación del libro. Peter también nos estuvo comentando sobre su viaje a Mar del Plata para presentar La peli de Batato y el contraste que había entre el hotel de lujo al que lo mandaron y el micro (lleno de cucarachas) en el que viajó. Parece que algunas cosas tardan más en cambiar…
Antes de dejarlos, quiero hacer un par de comentarios y anuncios breves.
Primero, ¿quieren saber cómo se llama el disco nuevo de Peter Pank & Los Chicos Perdidos? Si son personas atentas, seguro que ya se enteraron. Si no, tienen una oportunidad para adivinar. En el próximo post, revelo eso. Segundo, este viernes 21/10 se va a proyectar La peli de Batato en el CineClub Divine. Esto es en La Usina (Bulnes 326, Almagro), a las 20.30 hs y GRATIS. Yo seguro que voy, así que el que me quiera conocer, ¡ésta es su oportunidad!

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